Diagnóstico

Los síntomas del mieloma múltiple son en parte comparables a los de otras enfermedades. Algunos pacientes no presentan síntomas en el momento en el que se establece el diagnóstico. Se enteran por casualidad durante un análisis de sangre rutinario.

Para diagnosticar un mieloma múltiple deben darse tres condiciones distintas:

1. La médula ósea debe contener más de un quince por ciento de células de plasma.
2. Los análisis radiológicos deben mostrar una densidad ósea reducida (en el veinte por ciento de los pacientes) y/o lesiones óseas (en el setenta por ciento de los pacientes).
3. Debe demostrarse la presencia de paraproteínas en la sangre y/o en la orina.

Además son recomendables: