La mitad del mundo deja de ser invisible

Las enfermedades tropicales desatendidas están empezando a obtener la atención que se merecen

Leishmaniasis. Enfermedad de Chagas. Filariasis linfáticas. Estas son enfermedades de las que el ciudadano medio de una nación industrializada seguramente nunca ha oído hablar. Sin embargo, afectan directamente a mil millones de personas en todo el mundo y amenazan con infectar a más millones. Hay aproximadamente 17 enfermedades tropicales olvidadas que atacan a millones en los países en vías de desarrollo, especialmente a los habitantes de barrios pobres y los granjeros de subsistencia y sus familias. “Más de la mitad de la población humana corre el riesgo de contraer, o ha contraído ya, enfermedades tropicales, contagiosas y olvidadas”, dijo el dr. Jerome B. Zeldis, director general de Celgene Global Health y director jefe de marketing de Celgene, en el Congreso internacional de medicamentos huérfanos de Europa en 2011. A pesar de la naturaleza de las enfermedades tropicales olvidadas, tan extendidas, muchos de los fármacos que se usan para tratarlos son antiguos o tienen efectos secundarios graves. Unas opciones mejores serían más efectivas, asequibles, orales, tolerables, se tomarían solo una vez al día y podrían resistir las altas temperaturas y la humedad. Lamentablemente, la investigación de las enfermedades tropicales olvidadas no tiene el mismo nivel de financiación que las tres grandes enfermedades tropicales: el virus de inmunodeficiencia humano (VIH)/el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), malaria y tuberculosis, que tienen un gran apoyo por parte de la institución de financiación internacional El Fondo Mundial. Las enfermedades tropicales olvidadas, tradicionalmente, tampoco han sido del interés de la mayoría de empresas farmacéuticas principales, debido a que aportan pocos beneficios o ninguno. Pero las cosas están empezando a mejorar al fin. En 2012, la Fundación Bill y Melinda Gates donó 363 millones de dólares a lo largo de cinco años para contribuir con los programas de investigación y distribución de fármacos para enfermedades tropicales olvidadas. Algunas empresas farmacéuticas están ayudando a base de donar medicinas, y se cree que muchas personas conseguirán finalmente los tratamientos que necesitan desesperadamente. “Tengo confianza en que se puedan eliminar o controlar casi todas estas enfermedades al final de esta década”, dijo Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud, según Reuters. Celgene Global Health (CGH), una división de Celgene Corporation fundada en 2009, sabe que la enfermedad puede impedir que la gente sea productiva social y económicamente. CGH sostiene que su compromiso con los pacientes deberían extenderse a las personas de los países en vías de desarrollo, y que ofrecer terapias que salven vidas y participar en asociaciones de asistencia sanitaria son mecanismos esenciales para promover la prosperidad en todo el mundo. CGH trabaja con asociaciones de desarrollo de productos, organizaciones no gubernamentales (ONGs), instituciones académicas y otras organizaciones para evaluar el potencia de algunos de sus compuestos únicos, para usar en el tratamiento de enfermedades olvidadas. Los proyectos están en distintas etapas, que abarcan desde selecciones hasta ensayos clínicos. Los programas actuales de investigación y desarrollo (I+D) tienen por objetivo la leishmaniasis, la tripanosomiasis africana humana (TAH), la enfermedad de Chagas, malaria, filariasis linfática, tuberculosis, fiebres hemorrágicas, VIH y sarcoma de Kaposi. Basándose en sus experiencias con talidomida y mucho más, Celgene ha colaborado con la Agencia estadounidense para el desarrollo internacional (USAID), la Universidad de Indiana y el Modelo académico para suministrar acceso a la asistencia sanitaria (AMPATH) y apoyar así el acceso seguro a terapias que salvan vidas y que conllevan sus propios riesgos. Ahora AMPATH trabaja en Kenia para formar al personal médico y mejorar los sistemas de seguridad del paciente, la seguridad farmacológica y el control de la distribución. El objetivo de la colaboración entre empresas farmacéuticas y organizaciones sanitarias internacionales es asegurar que más gente con enfermedades tropicales olvidadas reciba los tratamientos necesarios. “Quizá, a medida que avanza la década, la gente se pregunte si se les debería llamar enfermedades olvidadas” dijo Bill Gates en 2012 en Uniting to Combat NTDs (Unión para combatir las enfermedades tropicales olvidadas). “Tal vez, a medida que continúen los hitos, les llamemos solamente enfermedades tropicales”. Aunque haya esperanza, aún queda mucho por hacer para derrotar a las enfermedades tropicales olvidadas. En el Congreso internacional de medicamentos huérfanos de Europa de 2011, el dr. Zeldis dijo que considera inaceptable ignorar las enfermedades tropicales olvidadas e instó a las empresas que se puedan permitir ayudar a hacerlo. “Los pacientes están esperando y ahí fuera hay muchos”.