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16 de mayo de 2017 – Mark Alles, CEO de Celgene

Mark Alles

MARK J. ALLES SIRVE COMO DIRECTOR EJECUTIVO DE CELGENE.

Cuando el Presidente del Panel de Pacientes se reunió recientemente para considerar las prioridades en la política para el cáncer, su enfoque estaba claro: fomentar la innovación en medicamentos que salven vidas y aumentar el acceso de los pacientes a esos medicamentos.

Existe una preocupación legítima sobre los costes del sector de la salud, por lo que es importante entender qué importa y qué funciona. En pocas palabras, la innovación médica salva vidas, y en la última década ha logrado reducir los gastos de salud en más de 1,5 billones de dólares. Pero la forma real de medir este progreso son los millones de pacientes que viven y pueden disfrutar de sus vidas gracias a tratamientos modificadores de la enfermedad. Por ejemplo, Tom Don Wright (EEUU) fue diagnosticado con mieloma múltiple -un cáncer de sangre incurable- a los 62 años, y le dijeron que no le quedaban más de 3 años de vida. Gracias a la innovación médica, está vivo 13 años después de su diagnóstico, y acaba de completar su maratón nº 100.

Don Wright no es más que un ejemplo de los muchos pacientes que ahora viven más, con mejor calidad de vida y más sanos, gracias a los nuevos tratamientos. Hoy en día, por ejemplo, más de 30 millones de pacientes con diabetes se benefician de nuevos medicamentos que controlan mejor sus niveles de glucosa. Las terapias innovadoras han ayudado a reducir a la mitad las muertes por enfermedades cardiacas, o reducir en un 20% el porcentaje que suponen las enfermedades cardiovasculares en los gastos nacionales de salud. También cabe destacar que las nuevas terapias contra el cáncer han logrado disminuir en un 25% las muertes relacionadas con esta enfermedad desde 1991, y han supuesto un beneficio económico-social de 2 billones de dólares.

Para cambiar esta situación, proponemos que los tratamientos que proporcionen el mayor impacto en la salud de las personas gravemente enfermas, sean los de menor coste compartido.

Es cierto que muchos de los medicamentos innovadores más recientes tienen un alto coste, pero el valor que aportan los medicamentos innovadores a los pacientes y a la sociedad es inmenso. Determinados medicamentos innovadores, como los tratamientos contra el cáncer, el VIH o la esclerosis múltiple suponen menos del 4% del total de los gastos sanitarios, y son consumidos por menos del 1% de todos los pacientes.

La innovación médica continúa progresando y produciendo. Hoy en día, el 89% de las recetas se prescriben con medicamentos genéricos, con precios entre un 75 y un 90% más bajos que los medicamentos originales. El coste de los medicamentos innovadores se desploma después del período de protección de las patentes, proporcionando las mejores soluciones médicas en el mundo a precios más bajos para la sociedad, mientras que se incentiva a los investigadores a seguir desarrollando nuevas e incluso mejores terapias.

Todos los stakeholders del sector de la salud deben trabajar juntos para promover reformas que mejoren el acceso amplio y asequible de los pacientes y eliminen los obstáculos de coste compartido que puedan discriminar a los pacientes que necesitan más atención.

Estamos en un momento sin precedentes de avances médicos que pueden seguir mejorando la vida de los pacientes, aumentar su esperanza de vida y reducir la carga económica en los sistemas de salud, así como garantizar su acceso a los medicamentos que necesitan. ¿Cuál es el beneficio de desarrollar nuevos medicamentos innovadores si los pacientes no pueden beneficiarse de ellos?

Todos los stakeholders del sector de la salud deben trabajar juntos para promover reformas que mejoren el acceso amplio y asequible de los pacientes y eliminen los obstáculos de coste compartido que puedan discriminar a los pacientes que necesitan más atención.

Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com el 2 de junio de 2017. 

Divulgar la información sobre el cáncer es importante. El 4 de febrero de 2014 es el Día Mundial del Cáncer, una iniciativa dirigida por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC por sus siglas en inglés). El movimiento de este año busca romper los mitos que hay en torno al cáncer, informando a la gente sobre el cáncer en general y disipar las falacias sobre la enfermedad. Como partidario de la UICC, Celgene aplaude sus esfuerzos por “Desmentir los mitos” que hay sobre el cáncer, incluyendo la necesidad de hablar del cáncer y de animar a todo el mundo a involucrarse. Todos los años 12,7 millones de personas de todo el mundo descubren que tienen cáncer, según los Centros para el control y prevención de enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). Aproximadamente 7,6 millones de personas murieron en todo el mundo por algún tipo de cáncer en 2008. Aunque el cáncer es una epidemia internacional que afecta a las personas de todas las edades, extender la concienciación y mejorar las opciones de tratamiento no formaron parte de los Objetivos de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas que los estados miembros aceptaron alcanzar para 2015. A veces se asume que el cáncer es una enfermedad que afecta solo a la gente mayor en los países desarrollados.  La Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo, calcula que aproximadamente el 70 por ciento de las muertes por cáncer de 2008 se produjeron en países con ingresos inferiores o medios. Para 2030, los países en vías de desarrollo tendrán la mayor parte de la carga mundial de los 21,4 millones de nuevos casos de cáncer al año que se predicen. En ese punto, se calcula que el coste internacional del tratamiento contra el cáncer costará 458.000 millones de dólares al año. Las buenas noticias son que, hoy día, se pueden curar o tratar con mayor eficacia más cánceres, añadiendo más años en potencia a las vidas de los pacientes. Desde 1990, la mortalidad por cáncer ha descendido en más de un 22 por ciento, y la cantidad de gente que sobrevive a la enfermedad y vive más tiempo es más del doble. Las nuevas medicinas innovadoras que han desarrollado las empresas farmacéuticas y de biotecnología han ayudado a salvar 43 millones de años de vida y han contribuido 4,7 billones de dólares estadounidenses en beneficios adicionales, al conseguir que los pacientes vivan más y contribuyan a la economía desde 1990. Además, la supervivencia al cáncer se ha duplicado desde 1990: desde 6 millones a 13. El trabajo para curar a todos los tipos de cáncer, sin embargo, está lejos de terminar. Así que por eso en Celgene la concienciación, el desarrollo de asociaciones con múltiples organizaciones, la investigación y la incorporación al mercado de terapias contra el cáncer innovadoras, así como ayudar a los pacientes a acceder a los recursos y medicinas que necesitan, son prioritarios no solo en el Día Mundial del Cáncer, sino durante todo el año. “Un solo día nunca es suficiente”, dijo Joel Beetsch, vicepresidente de Defensa del paciente de Celgene. “¿Cómo se amplía ese día a 364 más?” Cuando Beetsch se sienta en una sala con algunos de sus pacientes de sus socios de Defensa externa, a menudo piensa en los pacientes que representan. “Tratamos de ser los socios de nuestros pacientes”, dijo. “¿Qué podemos hacer para afectar a las vidas de un solo paciente… o de miles de pacientes?” Una forma mediante la que Celgene contribuye a la ayuda a los pacientes es mediante su programa Premios “Impacto en la innovación”. El programa homenajea a las iniciativas de éxito e innovadoras de las organizaciones sin ánimo de lucro con sede en los EE. UU. y que tratan las necesidades de los pacientes, cuidadores y proveedores sanitarios en el complicado entorno sanitario de hoy en día.  El objetivo de los Premios “Impacto en la innovación” es reconocer las importantes contribuciones de las organizaciones profesionales y de pacientes al tratamiento y cuidado de los pacientes, pero también ampliar el impacto de los programas premiados, a base de ayudar a mantener, ampliar e imitar esas iniciativas innovadoras. Mientras el cáncer siga siendo una epidemia para la salud internacional, Celgene continuará su compromiso con el desarrollo de nuevos recursos, programas y tratamientos que puedan ser de ayuda para mejorar las vidas de los diagnosticados con cáncer en todo el mundo.