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Ginebra, Suiza y Summit, NJ, EE. UU. – 24 de septiembre de 2014 Celgene Global Health (CGH), una división de Celgene Corporation (NASDAQ: CELG) y la iniciativa de Medicamentos para enfermedades olvidadas (DNDi por sus siglas en inglés) refuerzan su colaboración con un acuerdo de investigación conjunta por cuatro años para identificar y optimizar nuevos fármacos candidatos para el tratamiento de enfermedades tropicales olvidadas (ETO). Celgene proporcionará a DNDi nuevos datos y recursos para acelerar el desarrollo médico de nuevos tratamientos para pacientes con ETO.   Desde 2011, CGH y DNDi han colaborado en la selección de la biblioteca de compuestos de CGH para actuar contra las ETO. En la actualidad, están ampliando la colaboración hacia la identificación y optimización de posibles candidatos terapéuticos para varias de las enfermedades más olvidadas del mundo, incluyendo, entre otras, leishmaniasis, enfermedad del sueño, enfermedad de Chagas, ceguera de los ríos y elefantiasis. El Acuerdo de colaboración para la investigación se centra en la fase de optimización de posible medicamento con potencial terapéutico de la investigación, con CGH como proveedor de moléculas de interés para las enfermedades que se tienen como objetivo; además se usará sus plataformas tecnológicas de identificación de objetivos y descubrimiento de fármacos para hacer progresar dichas moléculas hasta identificar candidatos clínicos. DNDi se encargará de la confirmación de los prototipos, además de coordinar y realizar la expansión de estos, el trabajo de criba de prototipos para seleccionar posibles medicamentos y el subsiguiente trabajo de optimización de dichos fármacos en potencia.

“Trabajar con DNDi es un reflejo del valor potencial que está creando el programa de salud internacional de Celgene, para tratar las enfermedades que sufren los pacientes de muchas de las áreas con la menor renta per cápita del mundo.  Nos complace asociarnos con la DNDi en esta tarea”, comentó el dr. Jerry Zeldis, director ejecutivo de Celgene Global Health y Director médico de Celgene Corporation. “Esta colaboración refleja de forma precisa la cultura y valores de Celgene”.

“Nos complacer llevar nuestra colaboración con CGH un paso más allá para identificar nuevos componentes para el tratamiento de enfermedades olvidadas”, comenta el dr. Bernard Pécoul, director ejecutivo de la DNDi. “La experiencia que Celgene ha desarrollado en los últimos años con su planteamiento en la salud global será un gran activo para el descubrimiento de medicamentos para enfermedades tropicales olvidadas”. El acuerdo asegura que el resultado de la investigación conjunta proporcionará a la DNDi la libertad para operar dentro del ámbito de enfermedades contagiosas olvidadas sin necesidad de pagar cánones o tasas de licencia. Celgene tiene el derecho de la primera negociación para convertirse en el socio de distribución, fabricación y desarrollo clínico de DNDi, con un compromiso para proporcionar un acceso amplio y sin interferencia a los pacientes con necesidades en países endémicos.  

Acerca de las enfermedades tropicales olvidadas Las enfermedades olvidadas son un grupo de infecciones tropicales que afectan desproporcionadamente a las poblaciones marginales y pobres del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas o una sexta parte de la población global sufren de una o más enfermedades tropicales infecciosas. La asociación entre la DNDi y Celgene se centra en buscar nuevos tratamientos para las siguientes enfermedades:

  • La leishmaniasis se produce en 98 países, con 350 millones de personas en riesgo de contagiarse en todo el mundo. El parásito que da lugar a la infección se llama Leishmania y se transmite por las moscas de arena. La leishmaniasis es una enfermedad asociada con la pobreza con distintas formas. La leishmaniasis visceral, que es mortal sin tratamiento, y la leishmaniasis cutánea son las más habituales. Los tratamientos existentes son difíciles de administrar, son tóxicos y caros. La resistencia a los medicamentos es también un problema creciente.
  • Enfermedad del sueño, o tripanosomiasis africana del hombre (HAT), es endémica en 36 países africanos y alrededor de 60 millones de personas se encuentran en riesgo de verse afectadas. La HAT se transmite por la mosca tse-tsé y es mortal sin tratamiento. Hasta 2009, los tratamientos existentes para la fase 2 de la enfermedad eran tóxicos o difíciles de administrar. En 2009, la DNDi y sus socios lanzaron el primer tratamiento para HAT en 25 años y en la actualidad están probando tratamientos solo orales.
  • La enfermedad de Chagas es endémica en 21 países de Latinoamérica y mata más personas en la región que ninguna otra enfermedad parasitaria, incluida malaria. En total, 100 millones de personas se encuentran en riesgo en todo el mundo y el número de pacientes crece en países no endémicos como Estados Unidos, Australia y Europa. La enfermedad se transmite por un insecto conocido como “chinche” o vinchuca y, sin tratamiento, es potencialmente mortal. Los tratamientos actuales son eficaces contra la fase aguda de la infección y si bien hay cada vez más pruebas sobre su eficacia contra la fase crónica de la enfermedad, el uso extensivo de estos tratamientos está limitado debido a problemas de seguridad y tolerabilidad.
  • Enfermedades causadas por filiarias incluyen oncocercosis (ceguera de los ríos) y filariosis linfática (elefantiasis) producida por gusanos parásitos, que provocan la mayor carga socioeconómica de todas las enfermedades tropicales olvidadas y afecta a millones de personas en áreas de pobreza. Los tratamientos actuales para estas enfermedades se basan en la administración masiva de medicamentos (MDA) antiparásitos. Los medicamentos MDA matan a los gusanos jóvenes (microfilarias), pero no a los adultos (macrofilarias). Por tanto, el ciclo de reproducción no se rompe, con lo que se requieren MDA repetidos durante hasta 15 años.

  Acerca de la iniciativa de medicamentos para las enfermedades olvidadas (DNDi) La iniciativa de medicamentos para enfermedades olvidadas (DNDi) es una organización de investigación y desarrollo sin ánimo de lucro que trabaja para entregar nuevos tratamientos para las enfermedades olvidadas, en concreto la enfermedad del sueño (tripanosomiasis africana en hombre), enfermedad de Chagas, leishmaniasis, enfermedades filarias específicas, VIH pediátrico y malaria. La DNDi se creó en 2003 por Médicos sin fronteras (MSF), la Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ) de Brasil, el Consejo Indio para la investigación médica (ICMR), el Instituto de investigación médica de Kenia (KEMRI), el Ministerio de Salud de Malasia y el Instituto Pasteur de Francia. El programa especial para investigación de enfermedades tropicales (TDR) sirve como un observatorio permanente. Desde su creación, la DNDi ha entregado seis nuevos tratamientos para pacientes olvidados: dos tratamientos contra la malaria de dosis fija (ASAQ y ASMQ), una terapia de combinación de nifurtimox-eflornitina (NECT) para la enfermedad del sueño de fase tardía, una terapia de combinación de estibogluconato de sodio y paromomicina (SSG&PM) para la leishmaniasis visceral en África, un conjunto de terapias combinadas para la leishmaniasis visceral en Asia y una forma de dosis pediátrica de benznidazol para la enfermedad de Chagas. www.dndi.org  

Acerca de Celgene Global Health (CGH) Fundada en 2009, CGH es una división de Celgene Corporation centrada en proporcionar innovación médica para los retos sanitarios en los países en desarrollo. Creemos que unas terapias innovadoras y unas sociedades de asistencia sanitaria son componentes esenciales para lograr progreso y prosperidad a largo plazo en todo el mundo. CGH también se compromete a ofrecer apoyo para mejorar la infraestructura y capacidad de los sistemas sanitarios y los expertos médicos locales de los países en vías de desarrollo, para ampliar el acceso a medicinas seguras y eficaces. Nuestra creencia es que el acceso a las medicinas se basa en la creencia de que los enfoques con mayor éxito provienen de las asociaciones públicas-privadas, la colaboración con expertos locales y el intercambio de las mejores prácticas. Para obtener más información, visite www.celgene.com.

Declaraciones de futuro Esta nota de prensa contiene declaraciones referidas al futuro, que generalmente no son declaraciones basadas en datos históricos. Las declaraciones referidas al futuro de pueden identificarse por las palabras “se espera”, “se prevé”, “se cree”, “tiene intención de”, “se estima”, “planea” “hará”, “predicción” y expresiones similares. Las declaraciones referidas al futuro se basan en planes actuales de gestión, estimaciones, suposiciones y proyecciones, y se refieren solo a la fecha en que se hacen. No asumimos obligación alguna de actualizar ninguna declaración referida al futuro a la vista de la nueva información o de acontecimientos futuros, salvo cuando lo exija la ley. Las declaraciones referidas al futuro implican riesgos inherentes e incertidumbres, la mayoría de los cuales son difíciles de predecir y se encuentran generalmente fuera de nuestro control. Los resultados o desenlaces reales pueden diferir sustancialmente de los que se deducen de las declaraciones referidas al futuro debido a una serie de factores, muchos de los cuales se tratan más detalladamente en nuestro Informe Anual en el formulario 10-K y nuestros otros informes presentados a la Comisión de Valores y Bolsa.

Para obtener más información, póngase en contacto con:   Violaine Dallenbach DNDi directora de prensa y comunicación vdallenbach@dndi.org Tel.: +41 22 906 92 47   Brian Gill Celgene Corporation vicepresidente de Global Corporate Communications bgill@celgene.com Tel.: +1 908 673 9530

Los motores de la innovación médica en Europa han requerido un cambio en la política: con el fin de evitar detener el crecimiento económico, los legisladores europeos deberían considerar un planteamiento de mayor colaboración en el que los pacientes sean lo primero. En 2009, la Unión Europea (UE) empleó un 1,91 por ciento de su PIB, el valor de todos los productos y servicios que produce, en investigación y desarrollo (I+D) en 2009, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Este valor está muy lejos del gasto de Estados Unidos (2,82 por ciento) y Japón (3,36 por ciento) ese año. La Comisión Europea respondió en 2010 lanzando una ambiciosa estrategia de crecimiento, Europe 2020, para impulsar las inversiones en I+D hasta el 3 del PIB en 2020. La comisión calculó que el plan crearía 3,7 millones de puestos de trabajo y que aumentaría el PIB anual en 795.000 millones de euros. Por el momento, los resultados han sido desiguales. Aunque la tendencia está en la dirección correcta, la UE solo aumentó su inversión hasta el 1,96 por ciento. Mientras, China pasó del 1,70 al 1,99 por ciento durante el mismo período, superando a la UE en esta medición por primera vez.

“La Comisión Europea lleva mucho tiempo avisando de que China está poniéndose al día en términos de intensidad de I+D” dijo Michael Jennings, representante de investigación de la comisión, a Nature News. “La UE necesita un verdadero empujón para aumentar el gasto en I+D en el sector público, pero especialmente en el privado”. Sin embargo, la cinta roja se mantiene en el camino. La Directiva de ensayos clínicos de 2001, por ejemplo, ha aumentado el tiempo y gasto necesario para realizar un ensayo clínico. Esta política ha contribuido a una caída del 25 por ciento en las solicitudes de pruebas clínicas en Europa de 2007 a 2011, según una propuesta para mejorar la directiva. En algunos casos, incluso cuando se ha obtenido la innovación, los mecanismos de control de precios niegan el acceso a los pacientes a los nuevos medicamentos. Marion Kroneabel, director gerente de la Asociación europea de farmabiotecnología, advirtió a los lectores de Nature BioTechnology, “Esto podría afectar a la innovación, ya que la reducción del precio de los medicamentos reducirá los incentivos de las empresas biofarmacéuticas para invertir en I+D”. De hecho, como resultado de este cambio en la política, varias empresas han decidido no lanzar sus productos en algunos países. “En realidad, no hay un proceso tan eficiente para pasar del laboratorio al caso práctico en la UE como en Estados Unidos y Japón”, comentó Constance Bagley, profesora en Yale School of Management. “En concreto, las restricciones sobre tomar investigaciones financiadas públicamente de universidades y permitir a los científicos separarse para iniciar nuevas empresas o para vender o licenciar dicha investigación está mucho menos desarrollada que en Estados Unidos”. Las políticas que apoyan la colaboración entre el sector público y privado podrían ayudar, según un informe realizado por la empresa de consultoría Pugatch Consilium. Por ejemplo, la incorporación de fuentes de financiación privada y pública para la atención sanitaria proporcionaría a los pacientes más opciones de tratamientos a la vez que apoyaría la innovación y competencia, según el informe. Además, se realizarían más inversiones en programas como la Innovative Medicines Initiative (Iniciativa de medicamentos innovadores), un programa de investigación público-privado destinado a desarrollar nuevos tratamientos. Las políticas de transferencia tecnológica también tienen que ser claras. Un país que comprende esta necesidad es Suecia, uno de los mayores inversores en I+D de la UE, con un 3,40 por ciento de su PIB. Viendo la importancia de comercializar las conclusiones de la investigación, el gobierno sueco estableció oficinas de transferencia de tecnología en ocho universidades en 2008 para promover la innovación y para facilitar la transferencia del conocimiento académico al sector privado. Mientras, las universidades o reguladores de otros estados miembros de la UE todavía siguen debatiendo si la comercialización de la tecnología desarrollada en programas financiados por programas públicos es adecuado. Bagley considera que sí que lo es. “Lo que es peor que la idea de la industria subsidiada”, comentó, “es tener desarrollos de investigación que podrían salvar vidas que están paralizados en laboratorios porque no hay suficiente financiación para comercializarlos”.